Tengo el placer de presentaros el Centro de Psicología Sara Escudero, un espacio para el cuidado de la mujer y de nuestra salud mental, con más de 12 años de experiencia situado en Madrid.

En los últimos años han podido acompañar a mujeres en el proceso de aceptación de noticias tan impactantes como las dificultades para ser mamás o el aceptar diagnósticos como Endometriosis o Fibromialgia.

Es de vital importancia saber como hacer frente a estas noticias; en muchos casos las pacientes hemos pasado por todos los servicios sanitarios, buscando una explicación a nuestros dolores, a síntomas, cansancio crónico.

Cuando acudimos a la consulta de un profesional llegamos no sólo con dolor físico sino también con mucho dolor psíquico a consecuencia de la incertidumbre en la espera de un diagnóstico que tarda años en llegar. Descolocadas y en muchos casos rotas por el impacto que genera el diagnóstico, primero por el desconocimiento del término y después por lo que conlleva una nueva forma de vida con la enfermedad.

En este proceso es muy importante el apoyo psicológico, el sentirse escuchadas y el poder aceptar y afrontar la enfermedad y sus síntomatología. El impacto emocional es tan intenso que sentimos tristeza, desesperanza, pérdida de ilusión, miedo, incertidumbre, limitaciones por los síntomas…pero podemos aceptar el diagnóstico y aprender a vivir con ello de otra forma.

Es posible recuperar el ánimo, aprender a vivir percibiendo como único cada instante de nuestra vida.

¿Sabías que es posible reducir el dolor mediante herramientas como la relajación, la visualización y la atención selectiva a estímulos exteriores?

Hay una frase de Marta Ligioiz que me gustaría compartir con todas vosotras “El principio de una maga es valorar todo cuanto existe y tiene, admirar la vida porque conoce sus secretos, esos secretos a voces que no escuchas ahora porque no prestas atención. Atención a tu cuerpo, al canto de los pájaros, a un atardecer, al andar de un anciano, a sentir frío en tu piel, el calor, la música y el sol”.

A veces estamos tan bloqueadas por nuestro dolor y por nuestros problemas que olvidamos usar nuestros sentidos para percibir todas aquellas cosas que nos rodean y que nos hacen sentir. “Observa los colores de los árboles que te rodean, escucha el sonido de sus hojas al rozarse, nota la brisa en tu rostro, permite que el olor de las flores invada tus sentidos”. Es una de las primeras cosas que tenemos que aprender a recuperar para salir de nuestro dolor y de nuestra preocupación, escuchar nuestro entorno y respetar y entender a nuestro cuerpo.

Sara Escudero, directora del centro, es licenciada en Psicología por la UAM de Madrid, Máster en Terapia Cognitivo Conductual, Terapeuta EMDR por la EMDR EUROPE, experta en TCA, en Terapia de pareja y problemas sexuales, en  TOC y en Trauma. Además ha impartido clases en diversos Master y es profesora Honorífica de UAM.

Podéis encontrarla en http://www.saraescudero.es/

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Como nos ayuda la psicología frente a la endometriosis

Ante malos diagnósticos y tratamientos médicos pesados, enfrentadas a las dificultades para tener hijos, las pacientes a menudo necesitan que se las escuche. Mientras que algunos especialistas presumen un origen psicosomático de la enfermedad, un tratamiento psicológico puede ser beneficioso para ayudar a las mujeres a encontrar apoyo y por qué no, respuestas.

Las consecuencias de la endometriosis son muy variables en función de las mujeres y también de sus necesidades en términos de apoyo. Cuando algunas necesitan hablar de su dolor, otras buscan un oído comprensivo para compartir sus problemas a la hora de concebir, su ansiedad por el riesgo de histerectomía (extirpación del útero) o su aumento de peso debido al tratamiento hormonal. La atención psicológica debe adaptarse a cada paciente y a su historia.

Endometriosis: cuándo buscar apoyo psicológico

Algunas mujeres no sienten la necesidad de ver a un psicoterapeuta cuando reciben el diagnóstico de endometriosis porque se sienten, en un primer momento, aliviadas al poner una palabra en su dolor o infertilidad. La necesidad de hablar de la enfermedad y sus consecuencias puede venir después.

“Yo tuve una histerectomía y en ese momento pensé que así eliminaba el órgano del dolor, pero cuando el dolor volvió fue muy difícil “, reflexiona Katy Chamousset, presidente de la Asociación Juntos contra la Endometriosis. En general, no tener a nadie que escuche, o sentir que no hay solución, son indicaciones de que el apoyo psicológico puede ser útil.

Apoyo psicológico ¿en qué formas?

“Yo recomiendo a mis pacientes consultar a un psicólogo. Pero no es cuestión de decirles “Todo está en su cabeza y debe ir a ver a un psiquiatra.”. En mi opinión, los médicos deben describir a las pacientes los enfoques terapéuticos que les proponen para ayudar a aliviar las lesiones y explicarles que tratar de reducir su nivel de estrés puede ser útil”, señala el doctor Jean Belaisch, ginecólogo de París especialista en endometriosis.

En concreto, se le puede pedir al médico que recomiende nombres de psicólogos, psicoanalistas o psicoterapeutas. Si una no se siente cómoda con este enfoque, se puede acudir a la reuniones organizadas por grupos de apoyo, participar en foros de Internet o practicar una actividad psicofísica como acupuntura , terapia de relajación, yoga o tai chi, que ayudarán a relajarse.

Orígenes psicológicos de la enfermedad

Atreverse a emitir la idea de que la endometriosis puede tener un origen psicológico provoca protestas entre algunos expertos y pacientes. La etiología de la enfermedad sigue siendo enigmática hasta nuestros días. Algunos hablan de factores genéticos u hormonales, pero la profesión médica no está de acuerdo sobre las causas.

Sin embargo, el hecho de que la ciencia no haya determinado el origen médico de laendometriosis no significa creer que la causa es puramente psicológica. Esta creencia puede ser peligrosa. Por otra parte, la presidente de la Asociación Juntos contra la Endometriosis nunca ha recibido testimonios de mujeres que hayan encontrado un vínculo entre su enfermedad y una posible causa psicológica

Sin embargo, ciertos estudios (a veces no confirmados por otros más vastos) demuestran que las emociones pueden tener un impacto en el origen de la enfermedad y la percepción del dolor.

Estrés, depresión o trauma sexual y endometriosis

A veces, sólo es necesaria una simple pregunta acerca de la vida de la paciente para relacionar el dolor con un evento pasado. “Cuando a algunas pacientes se les pregunta acerca de la aparición del dolor menstrual, evocan un pasado difícil. Aproximadamente una de cada dos (hay que insistir en esta proporción) evoca una situación estresante en la adolescencia o la edad adulta temprana: un sentimiento de abandono por parte de las personas de su entorno y causa prolongada de ansiedad, o abuso sexual, traumas que podrían haber ocurrido en cualquier momento de sus vidas.

En ocasiones se juntaron dos posibles causas: el abandono y la falta de afecto o atención colocaron a la niña o la adolescente en una situación que favoreció el abuso físico”, explica el doctor Belaisch en una de sus publicaciones sobre la enfermedad titulada “Endométriose entre le bas ventre et la tête“. (Endometriosis entre el bajo vientre y la cabeza).

Ya sea para recibir apoyo frente al dolor, analizar las causas de la enfermedad o por el deseo tener hijos, un apoyo psicológico puede ser útil. Así lo afirma el psicoanalista Jean -Michel Louka en la publicación Cahiers de Syngof del Sindicato de ginecólogos obstetras de Francia en marzo de 2008:

“Sucede a veces, como es mi experiencia y sin que yo pueda prometer que en cada caso será así, que la endometriosis de una paciente en el diván del psicoanalista se calma, los dolores desaparecen, las cirugías repetidas se hacen innecesarias y el bebé,… llega”.

Hay que recordar que en el diagnóstico de la endometriosis, el primer paso debe ser tratar los síntomas de la enfermedad con la ayuda de un médico. A veces, un tratamiento hormonal adaptado es suficiente para alcanzar el bienestar físico y mental.