El papel de la queja en nuestras vidas

Buenos días a tod@s,

Hoy os dejo con un artículo de Sara Escudero, profesional de la psicología especializada en la mujer.

Espero que os guste y os anime a ver la vida de una manera más positiva, enfatizando las cosas buenas que tenemos y ensalzando en nuestra mente toda frase positiva que no ayude a disfrutar más de la vida aunque sea con nuestra enfermedad (#endometriosis)  y nuestro dolor (#dolorcronico).

Un abrazo!

Desde muy pequeños y sin darnos cuenta, vamos aprendiendo a quejarnos por múltiples cosas: “me duele la cabeza”, “no me hace caso el chic@ que me gusta”, “todo me sale al revés”, “qué tonto he sido”, “¡que frío hace, no lo soporto!”….

¿Dónde nos lleva esta queja?, ¿Qué nos aporta?, ¿conseguimos que algo cambie en nuestra vida por quejarnos?

La verdad es que en pocas ocasiones nos paramos a dar respuesta a estas preguntas. La queja está tan metida en nuestras vidas que ni somos consciente de ello. ¿Nos alivia?…Quizá sentimos cierto alivio de forma inmediata, pero nada más. No cambia nada, sin embargo nos empeora el ánimo, nos hace sentirnos más tristes, más apáticos, resignados ante las cosas que no nos gustan, y cada vez cobran más importancia en nuestras vidas. Desde niños hemos aprendido este patrón, a fijarnos en aquello que no nos sale, en lo que no tenemos, en lo que nos duele, pero….¿cuántos de nosotros nos recordamos “¡que bien me encuentro hoy”, “que guapa estoy” “que momento tan especial estoy pasando con esta persona”….?

Nos convertimos en expertos o en detectives de información negativa, pero hemos olvidado prestar atención al resto de los pequeños detalles bonitos, agradables, únicos, felices e incluso neutros que a diario tenemos en nuestras vidas.

Échale un vistazo a este fragmento del libro “Curso de vuelo para constructores de sueños” de Marta Ligioiz:

El principio de una maga es valorar todo cuanto existe y tiene, admirar la vida porque conoce sus secretos, esos secretos a voces que no escuchas ahora porque no prestas atención.

Atención: primera indicación para una aprendiz de maga. Atención a tu cuerpo, al canto de los pájaros, a un atardecer, al andar de un anciano, a sentir el frío en tu piel, el calor, la música y el sol. Siempre has estado tan ocupada en juzgar lo horrible que era todo, que no te has permitido, al menos, disfrutar de una ducha o del sonido del mar, en definitiva, estar despierta. Empecemos por rescatar algunos minutos de cada día disfrutando de tus sentidos, sólo eso y estarás iniciando el camino.

Acércate al color de las flores, a sus fragancia, a aquello que ignoras a diario: al movimiento de las hojas por el viento, a la sonrisa de un desconocido, a las formas de expresión de cada persona, animales, objetos…..sin juicios, sólo observar tu cuerpo y tus sensaciones. Siente el latido de tu vida, los movimientos de tu pecho al respirar y los latidos de tu corazón.

Has de comenzar por el principio, por reconocerte, aprender a ver y sentir.

Como dice Marta Ligioiz en su libro, si quieres ser un mago y lograr “el poder” de sentirte feliz, de disfrutar la vida, de quererte, respetarte, el primer paso es empezar a crear cierto equilibrio en mi atención. ¿Porqué no centrarme en los pequeños detalles?, ¿porqué no favorecer y buscar activamente mis momentos de felicidad?

Deléitate mirando el paisaje de la carretera, o el árbol que se ve desde tu ventana mientras desayunas.

Permítete saborear tu cena favorita por el mero hecho de que te la mereces.

Disfrutar de ese ratito que compartes con un amigo o un ser querido que al igual que tú, ha elegido estar compartiendo contigo ese momento en lugar de hacer otra cosa.

Anímate, inténtalo, no pierdas detalle, cada segundo que vivimos es único ¿Qué pierdes por intentarlo?

Sara Escudero Núñez.

Madrid, 3 de Julio 2015.